El perro del hortelano
El perro del hortelano (1618)
de Félix Lope de Vega y Carpio
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El perro del hortelano
de Félix Lope de Vega y Carpio
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El perro del hortelanoEl perro del hortelanoFélix Lope de Vega y CarpioPersonas
Personas
DIANA, condesa de Belflor
TEODORO, su secretario
OTAVIO, su mayordomo
FABIO, su gentilhombre
TRISTÁN, lacayo
ANARDA, dama
MARCELA, dama
DOROTEA, dama
FEDERICO, conde
LUDOVICO, conde
RICARDO, marqués
LEONIDO, criado
ANTONELO, lacayo
CELIO, criado
Un PAJE
Acto I
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El perro del hortelano
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Acto I
Salen TEODORO y TRISTÁN; vienen huyendo
Teodoro:
Huye, Tristán, por aquí.
Tristán:
Notable desdicha ha sido.
Teodoro:
¿Si nos habrá conocido?
Tristán:
No sé; presumo que sí.
(Vanse. Sale Diana)
Diana:
¡Ah gentilhombre!, esperad.
¡Teneos, oíd! ¿qué digo?
¿Esto se ha de usar conmigo?
Volved, mirad, escuchad.
¡Hola! ¿No hay aquí un crïado?
¡Hola! ¿No hay un hombre aquí?
Pues no es sombra lo que vi,
ni sueño que me ha burlado.
¡Hola! ¿Todos duermen ya?
(Sale Fabio)
Fabio:
¿Llama vuestra señoría?
Teodoro:
Para la cólera mía
gusto esa flema me da.
Corred, necio, enhoramala,
pues merecéis este nombre,
y mirad quién es un hombre
que salió de aquesta sala.
Fabio:
¿De esta sala?
Diana:
Caminad,
y responded con los pies.
Fabio:
Voy tras él.
Diana:
Sabed quién es.
Fabio:
¿Hay tal traición, tal maldad?
(Sale Otavio)
Otavio:
Aunque su voz escuchaba,
a tal hora no creía
que era vuestra señoría
quien tan aprisa llamaba.
Diana:
¡Muy lindo Santelmo hacéis!
¡Bien temprano os acostáis!
¡Con la flema que llegáis!
¡Qué despacio que os movéis!
Andan hombres en mi casa
a tal hora, y aún los siento
casi en mi propio aposento;
que no sé yo dónde pasa
tan grande insolencia, Otavio.
Y vos, muy a lo escudero,
cuando yo me desespero,
¿ansí remediáis mi agravio?
Otavio:
Aunque su voz escuchaba,
a tal hora no creía
que era vuestra señoría
quien tan aprisa llamaba.
Diana:
Volveos; que no soy yo;
acostaos; que os hará mal.
Otavio:
Señora...
(Sale Fabio)
Fabio:
No he visto tal.
Como un gavilán partió.
Diana:
¿Viste las señas?
Fabio:
¿Qué señas?
Diana:
¿Una capa no llevaba
con oro?
Fabio:
Cuando bajaba
la escalera...
Diana:
¡Hermosas dueñas
sois los hombres de mi casa!
Fabio:
A la lámpara tiró
el sombrero y la mató.
Con esto los patios pasa,
y en lo escuro del portal
saca la espada y camina.
Diana:
Vos sois muy lindo gallina.
Fabio:
¿Qué querías?