* Las cursivas se muestran entre _subrayados_, las negritas entre
=iguales= y las versalitas se han convertido a MAYÚSCULAS.
* Los errores de imprenta han sido corregidos.
* La ortografía del original ha sido respetada, normalizándose las
variantes a la grafía más frecuente, excepto en el caso de los
nombres propios y de los términos indígenas.
* En los casos dudosos, se ha adoptado la grafía utilizada en 1853
por la edición de E. Vedia en el tomo XXVI de la Biblioteca de
Autores Españoles, que utiliza la misma versión del texto pero
cuyos errores tipográficos son menores.
* No obstante lo anterior, se han acentuado las mayúsculas y se ha
distinguido entre «mas» y «más», «aun» y «aún», y «que» y «qué»,
distinción no siempre presente en el original impreso.
* Para facilitar la lectura, la mayor parte de los puntos y seguido
—y algunos de los puntos y coma— se han cambiado a puntos y aparte,
con el fin de evitar los párrafos excesivamente largos del original.
* También se han aislado en párrafo aparte, precediéndolas de una
raya de diálogo, la expresiones literales pronunciadas en público.
* Las páginas en blanco han sido eliminadas.
CONQUISTA DE NUEVA-ESPAÑA
POR
BERNAL DIAZ DEL CASTILLO.
VERDADERA HISTORIA
DE LOS SUCESOS
DE LA CONQUISTA DE LA NUEVA-ESPAÑA,
POR EL CAPITAN BERNAL DIAZ DEL CASTILLO,
UNO DE SUS CONQUISTADORES.
MADRID.—1863.
Imprenta de Tejado, calle de Silva, número 12.
CÓMO CORTÉS, DESPUES DE BIEN INFORMADO DE QUIÉN ERA CAPITAN Y QUIÉN Y
CUÁNTOS VENIAN EN LA ARMADA, Y DE LOS PERTRECHOS DE GUERRA QUE TRAIA, Y
DE LOS TRES NUESTROS FALSOS SOLDADOS QUE Á NARVAEZ SE PASARON, ESCRIBIÓ
AL CAPITAN É Á OTROS SUS AMIGOS, ESPECIALMENTE Á ANDRÉS DE DUERO,
SECRETARIO DEL DIEGO VELAZQUEZ; Y TAMBIEN SUPO CÓMO MONTEZUMA ENVIABA
ORO Y ROPA AL NARVAEZ, Y LAS PALABRAS QUE LE ENVIÓ Á DECIR EL NARVAEZ
AL MONTEZUMA, Y DE CÓMO VENIA EN AQUELLA ARMADA EL LICENCIADO LÚCAS
VAZQUEZ DE AILLON, OIDOR DE LA AUDIENCIA REAL DE SANTO DOMINGO, É LA
INSTRUCCION QUE TRAIAN.
Como Cortés en todo tenia cuidado y advertencia, y cosa ninguna se le
pasaba que no procuraba poner remedio, y como muchas veces he dicho
ántes de ahora, tenia tan acertados y buenos capitanes y soldados,
que, demás de ser muy esforzados, dábamos buenos consejos, acordóse
por todos que se escribiese en posta con indios que llevasen las
cartas al Narvaez ántes que llegase el clérigo Guevara, con muchas
caricias y ofrecimientos que todos á una le hiciésemos, y que hariamos
todo lo que su merced mandase; y que le pediamos por merced que no
alborotase la tierra, ni los indios viesen entre nosotros disensiones;
y esto deste ofrecimiento fué por causa que, como éramos los de Cortés
pocos soldados en comparacion de los que el Narvaez traia, porque nos
tuviese buena voluntad y para ver lo que sucedia; y nos ofrecimos por
sus servidores, y tambien debajo destas buenas palabras no dejamos de
buscar amigos entre los capitanes de Narvaez: porque el padre Guevara y
el escribano Vergara dijeron á Cortés que Narvaez no venia bienquisto
con sus capitanes, y que les enviase algunos tejuelos y cadenas de
oro, porque dádivas quebrantan peñas: y Cortés les escribió que habia
holgado en gran manera él y todos nosotros sus compañeros con su
llegada á aquel puerto; y pues son amigos de tiempos pasados, que le
pide por merced que no dé causa á que el Montezuma, que está preso, se
suelte y la ciudad se levante, porque será para perderse él y su gente,
y todos nosotros las vidas, por los grandes poderes que tiene: y esto,
que lo dice porque el Montezuma está muy alterado y toda la ciudad
revuelta con las palabras que de allá le ha enviado á decir; é que cree
y tiene por cierto que de un tan esforzado y sábio varon, como él
es no habian de salir de su boca cosas de tal arte dichas, ni en tal
tiempo, sino que el Cervantes el chocarrero y los soldados que llevó
consigo, como eran ruines lo dirian.